ITALIANOS EN EL EXTRANJERO

ITALIANOS EN EL EXTRANJERO

ROMA. En los últimos veinte años, más de 1,7 millones de italianos se han inscrito en el AIRE, el registro de residentes en el extranjero. En ese mismo periodo, las repatriaciones han sido aproximadamente la mitad. Solo en 2024 emigraron 123.000 personas, entre ellas 15.000 menores que acompañaron a sus familias. Además, cada año nacen en el extranjero al menos 25.000 nuevos niños italianos, en su mayoría hijos de emigrantes recientes.

Este fenómeno está en el centro del libro “Crescere expat. Famiglie italiane nel mondo”, de la periodista Eleonora Voltolina, que se presentará el 12 de marzo en Roma, a las 16:00, en la Sala de Prensa de la Cámara de Diputados. El volumen, publicado por Tau Editrice dentro de la colección Quaderni Migrantes y fruto de una investigación promovida por la Fundación Migrantes, será presentado junto a Mons. Pierpaolo Felicolo, director general de la fundación, y el diputado Toni Ricciardi, vicepresidente del grupo del Partido Democrático en la Cámara. La periodista de Rai Veronica Fernandes moderará el encuentro.

El libro recoge más de treinta historias de familias italianas en el extranjero. Entre ellas, la de Erika, que dejó Turín para vivir en Australia; Francesco, que tras vivir lejos de Italia formó una familia en Londres con una mujer griega; o Giulia, que tuvo a sus hijos entre Dinamarca y Portugal, viviendo modelos de maternidad muy diferentes. Historias diversas que retratan familias repartidas por todo el mundo: desde quienes viven a miles de kilómetros de Italia hasta quienes están al otro lado de la frontera.

Los relatos se entrelazan con una investigación en la que participaron más de 1.200 padres italianos residentes en el extranjero, realizada con el apoyo de la Fundación Migrantes, responsable del Informe Italianos en el Mundo.

En el prefacio, Maria Chiara Prodi, secretaria general del Consejo General de Italianos en el Extranjero, subraya la importancia de unir datos y experiencias personales para comprender la vida de las familias italianas fuera del país. En la misma línea, Mons. Gian Carlo Perego, presidente de la Fundación Migrantes, destaca que las comunidades italianas en el exterior son una parte dinámica y esencial de Italia y que sus familias deben ser escuchadas y apoyadas.

El libro aborda temas conocidos como la integración, las identidades multinacionales, el coste de criar hijos, el papel del idioma italiano o las diferencias entre sistemas educativos, pero también cuestiones menos exploradas, como la relación con los abuelos y los vínculos familiares a distancia.

La propia Voltolina, que vive en Suiza desde 2020, señala que emigrar obliga a organizar cuidadosamente los encuentros entre abuelos y nietos, tratando de reducir la distancia emocional que provoca vivir lejos.

La investigación se realizó junto a Delfina Licata, responsable del Informe Italianos en el Mundo. Según explica, estudiar las familias italianas en movimiento permite entender mejor cómo la movilidad forma parte de la historia y del presente del país.

Disponible en formato papel y digital, el libro reúne historias personales que reflejan una realidad común: muchos italianos en el extranjero siguen buscando mantener un vínculo activo con Italia.

En un momento marcado por el invierno demográfico y la caída de la natalidad, la Fundación Migrantes destaca la importancia de reflexionar sobre si formar una familia es más fácil en el extranjero que en Italia. El último capítulo del libro recoge además propuestas de padres expatriados que podrían ayudar a crear un entorno más favorable para las familias jóvenes.